L.M.A.

 

“La crítica de arte debe ampliar y renovar su campo”, conclusiones del congreso internacional en el Museo Reina Sofía

 

            23/06/18 .- MADRID .- Conclusiones del Congreso Internacional “Crítica de Arte: Crisis y Renovación” organizado por la Asociación Española de Críticos de Arte, AECA/Spain, celebrado en Madrid el 21, 22 y 23 de junio de 2018 en el Auditorio Sabatini del Museo Nacional Centro de Arte  Reina Sofía.

            Si bien el Libro que próximamente publicará AECA compendiará este congreso internacional, con las ponencias y comunicaciones que serán publicadas, vayan por delante estas conclusiones generales resumidas sobre lo expuesto en estos tres días de trabajo, que dio lectura Julia Sáez-Angulo, desde la mesa presidida por Tomás Paredes, Blanca García Vega, catedrática de la Universidad de Valladolid y Brane Kovic, miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte, AICA:

            Joao Fernandes, subdirector del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, como anfitrión del museo, dio la bienvenida a los asistentes al congreso internacional, al que deseo toda clase de éxitos y apuntó que, en nuestros días, se produce cierta entropía por el exceso de información llegada a través de distintas vías, especialmente por las redes virtuales. Un exceso de comunicación que contamina la crítica de arte, al producir una falta de equilibrio entre experiencia y conocimiento crítico. Artistas y público se sienten con frecuencia huérfanos de una buena crítica, porque las redes virtuales sustituyen a otras construcciones críticas de mayor solvencia.

            Seguidamente Tomás Paredes, presidente de la Asociación Española de Críticos de Arte, AECA/Spain, junto a Carlos Pérez Reyes, presidente honorario de AECA, y Manuel Parralo, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, abrió el congreso internacional recordando el título del mismo,  “Crítica de Arte: Crisis y Renovación”, un título pactado en la asamblea general, señaló, y apuntó que la crítica de arte siempre había estado en crisis. Planteó el tema de los nuevos conceptos del arte, el coleccionismo y los museos, así como sus posibles límites, ante los que el público muestra adhesión o polémica. Tomás Paredes subrayó la especial presencia portuguesa en el congreso y mencionó una de las 463 Tisanas o aforismos poéticos de Ana Hatherly : “el misterio supremo es la claridad”. La crítica de arte es para el hombre, concluyó, y por tanto para ser entendida, frente a la retórica o el jeroglífico Una crítica que requiere libertad y la claridad, algo que debe presidir nuestras sesiones, concluyó.

 

 

            El director de AECA/AICA Spain presentó a Juan Manuel Bonet, primer ponente del congreso; destacó de él su amplia bibliografía, sus ensayos y catálogos sobre el arte, su afición a los diccionarios de ensayo como el conocido Diccionario de las vanguardias en España; su reciente antología poética Vía Laberinto, que es un chispazo de luz, ternura y deje de nostalgia... Un erudito que “no solo facilita datos sino que los relaciona de forma maravillosa”. “Al igual que Azorín, él es una Literatura”.

Crítica y exposiciones interdisciplinares

             Juan Manuel Bonet, crítico de arte y hoy director del Instituto Cervantes, que fuera en su día director de este museo Reina Sofía, expuso la ponencia “La incidencia de la crítica en el coleccionismo de los museos” e hizo un recorrido de su paso profesional como pintor, crítico de arte, comisario de exposiciones, gestor de museos de arte contemporáneo y actual director del Instituto Cervantes. En su exposición partió del casi erial de arte contemporáneo en los museos españoles de los años 60, para  comenzar su sucesiva presencia en museos de arte contemporáneo en cada uno de los territorios autonómicos, a partir de la Transición en los 80, con los problemas que acarrean en algunos casos por falta de presupuesto o de públicos. Pese a todo, ningún tiempo pasado fue mejor, dijo.

             El ponente Bonet explicó su filosofía expositiva como comisario independiente y en los museos, tanto en el IVAN de Valencia como en el Reina Sofía en Madrid, así como la política de adquisiciones que llevó a cabo para enriquecer las colecciones de ambos museos. Señaló que cierta crítica que se quejaba de sus exposiciones interdisciplinares “de papelitos y vitrinas”, en los que las artes plásticas se relacionaban con la literatura y la música, es algo que hoy se acepta con mayor naturalidad por la misma crítica. El espíritu trasversal del museo es hoy una realidad internacional que lleva hasta los textiles y la moda, apuntó.  

            En sus comunicaciones, Regina Pérez Castillo, de la Universidad de Granada, habló de la hiper-conecividad del ciudadano de hoy y apuntó que el critico de arte ha quedado hoy desplazado por el opinador de las redes, con el peligro del fenómeno de la pos-verdad y la falta de jerarquía de Internet. La precarización laboral es una realidad del crítico de la generación milenial .

            Lourdes Royo Naranjo de la Universidad de Sevilla, reflexionó sobre el museo como casa de las musas, sobre la memoria que alberga al acumular las piezas de una colección permanente y establecimiento de una correlación entre patrimonio, colección e identidad. El museo no es un simple contenedor, dijo en otro momento. Puso el ejemplo de los museos en Málaga, una ciudad histórico-turística, donde los museos se convierten en marca y reclamo de una ambición, generando nuevos discursos megalómanos de grandes arquitecturas para transformaciones urbanísticas. La ciudad utiliza los espacios del museo, espacios líquidos de una ciudad líquida. Se producen nuevas dinámicas culturales, cambio de paisaje urbano y del perfil de la ciudad, espacios oníricos, museos fastuosos, museos vacíos, algo que no escapa al estudioso y crítico de hoy, que percibe la mayor importancia del continente arquitectónico, más que el contenido, cuestionando la vieja definición de que la arquitectura es un arte de función, ciertamente no, en muchos casos, para los contenidos que alberga. El museo debe ser acción cultural dinamizadora, transmisión de un foro democrático cambiante, que permita el debate, más que un espacio donde se para el tiempo, un lugar sin tiempo, Un no lugar. Museo no solo como visita de su colección permanente, sino como acción dinamizadora de la cultura ciudadana. Un espacio donde la ciudad se mete dentro, que permita el debate, disuelva lo real, simbólico e imaginario.

            Raúl Niño Bernal de la Universidad Javeriana de Colombia sorprendió al hablar de las tecnologías disruptivas para la crítica de arte, señaló la biología de síntesis, la tecnología nano y el cambio de conocimiento y comunicación. Estamos ante el arte transgénico, arte biotenológico, bio-arte. arte biónico, transgénico, esculturas del silicio, artes electrónicas… Artistas con experimentos de autómatas, celulares, robótica… Un nuevo mundo ante el que tendrá que enfrentarse el museo y el crítico de arte. Hay que formar de manera distinta a las nuevas generaciones para la critica de arte, concluyó.

            La mesa redonda sobre ¿Cómo afecta  la crítica a la colección de los museos?, moderada por Pilar Aumente,  tanto Encarna Pisonero como Leticia Arbeteta fueron críticas con el papel de la crítica que dee ser pensamiento, concepto y juicio. No se puede abarcar todo el conocimiento, pero el crítico debe valorar y juzgar con transparencia el arte y el circuito artístico, insistió Pesonero.

            Leticia Arbeteta, conservadora de museos y comisaria de la exposición El tesoro del Delfín en el Museo del Prado, a partir del lunes 25 de junio- recordó que la crítica es análisis desde distintos enfoques, que pueden ser objetivos (investigación) o subjetivos (ensayo) y sus conclusiones, positivas o negativas. Que la sociedad percibe al crítico de arte contemporáneo como un hierofante, actor en la ceremonia sagrada de la bendición o maldición eternas, algo similar a lo que pasa en el mundo de la moda, donde se consagran tendencias para hoy que mañana son humo y nada. Y que el moldeado del gusto que en cada época ejercen los críticos, sean ensayistas, tratadistas o investigadores, que interpretan y a veces se adelantan, al sentir de la sociedad. Vino a concluir que “todo lo que es posible argumentar y comunicar razonadamente puede cambiar la percepción social sobre una obra,  y con ello, hace cambiar la sociedad. Ese es el verdadero poder del crítico”.

            Para Enrique García Herráiz el critico debe orientar al espectador y ponerle el arte y las cosas en su contexto histórico, se acerca a lo dicho por Susan Sontag cuando hablaba de que la crítia debía más bien describir y orientar que juzgar.. Para él no cabe hablar de crisis sino de renovación de la crítica.

            Ricardo García Prats, director del Museo Salvador Victoria hizo una exposición de la tarea selectiva y crítica que se ha ido haciendo en el museo a lo largo de su trayectoria: la de poner al artista en relación y contexto con sus coetáneos en las distintas exposiciones periódicas que lleva a cabo la instititución.

Juarranz de la Fuente y el Guernica de Picasso

            El viernes 22 comenzó con la apasionante ponencia del historiador, editor y galerista José María Juarranz de la Fuente, autor del polémico libro Guernica, la obra maestra desconocida, en la que lleva a cabo una profunda labor crírica de investigación en la que cuestiona la interpretación política del cuadro, para llevarla a una plasmación del propio drama personal y familiar del autor, de manera my argumentada.

            Juarranz reflexionó sobre la obra de arte y la forma de darla a conocer al público, según las épocas y el nivel de cultura de ese público. El crítico de arte es un intermediario para la comprensión de la obra de arte ante un público menos culto o experto en el contexto histórico. El crítico es creador de juicio y gusto artístico y ha de ser filtro ante todo lo que Internet emite sobre el arte, si bien ese mismo critico se encuentra también en las redes digitales. Reconoció que el arte tiene una gran carga de subjetividad y citó los ejemplos de Piero Manzoni o Damian Hirst. El crítico no puede dejar de lado las valoraciones estéticas, económicas y especulativa del arte de hoy. La libertad de pensamiento ha de presidir la labor del crítico que debe ser siempre un librepensador. En arte es la subjetividad lo que hoy prima. El crítico  que al igual que el artista va con su mochila de formación y pensamiento, se encuentra hoy ante los límites de lo políticamente correcto y la práctica de la autocensura. Concluyó diciendo que la crítica necesita libertad de pensamiento, de expresión y de moral.

            En la comunicación de Satoru Yamada habló de la influencia de Bokujin-kai a través de sus críticas. De la influencia de la caligrafía oriental en el informalismo occidental, apreciada por los críticos y el debate correspondiente crítico de lo que era letra, y por tanto caligrafía, y lo que era arte pictórico de letras infladas o hinchadas. Los nombres de Pierre Soulages o Alechiski sobrevolaron su exposición. La caligrafía como movimiento dinámico de la filosofía zen, que tanto ha influido en el arte y que ha sido analizado por la crítica.

            Alfonso González Calero nos sorprendió con un singular video expositivo de los posibles límites del arte y de la critica. Un video muy poético en el que una voz en off reflexionaba sobre la subversión del arte, sus necesarios aspectos económico y también especulativos, sobre la libertad de análisis y crítica, sobre la corrección política y la opinión dominante tan difíciles de combatir, el pensamiento íntimo sobre el arte y el miedo a ofender al expresarlo. España solo maneja el 1% del arte que se produce. Los artistas han de vivir de su trabajo. Preocupa la libertad de expresión y hoy los canales más efectivos son los los audiovisuales, las Web y los blogs.

            María Carrascal, doctora arquitecta de la Universidad de Sevilla, estuvo brillante al plantear el discurso crítico que se extiende del arte a lo urbano y puso unos ejemplos elocuentes de lo llevado por los artistas en Nueva York con el Bronx y el Soho y sobre todo  el ejemplo en Sevilla con el Festival de Artes Escénicas en la Real Fabica de Artilleria, un edificio de 1500, rehabilitado y con el artista como intermediario para comprender la arquitectura a base de sus acciones que juegan con la geometría, la luz, el sonido... artistas que regalan otra percepción del edificio en proceso mismo de su restauración. En suma una visión crítica muy aguda de la relación entre artistas visuales con la arquitectura.

            Javier B. Martin, coleccionista y comisario de exposiciones, dio una visión crítica en la formación de su colección Ars Citerior y otras colecciones coetáneas a partir de distintos motivos germinales de las mismas.  Señaló la influencia rcíproca de los coleccionistas .“Todo coleccionista, quiera o no, evoluciona”, señaló. Quiere que se distinta la colección privada de la colección personal, porque tiene distintas motivaciones y objetivos. No cree conveniente que el coleccionista personal piense en adquirir obras museables, aunque en un futuro puedan llegar a un museo. Apunto a la reconversión de los galeristas a partir de los 90, que miran  más bien a las ferias nacionales e internacionales, donde suele haber más mercado e intercambio de artistas. “El artes español se ha exportado mal y por ello cuesta su revalorización”, apuntó. Los coleccionistas españoles se suelen fijar en artistas espales que entran en colecciones extranjeras. “Hoy muchos críticos priman de artistas y artistas de comisarios de sus propias exposiciones y el critico de coleccionista  ajeno y el coleccionista de comisario de sus propias colecciones”, indicó el ponente. “Las malas criticas son hoy escasas en los medios informaivos, mediatizados por la publicidad que los sostienen”

            Pablo Jiménez Burillo, critico de arte de AECA/Spain, abordó el tema del coleccionismo de las instituciones y puso de manifiesto el discurso critico que la Fundación Mapfre siguió para definir las dos colecciones en las que se ha concentrado la institución: una de dibujos y otra de fotografía extranjera contemporánea. Razonó el por qué de eta elección crítica, en el hecho de que España tradicionalmente no había tenido un coleccionismo de dibujos, lo que explica la carencia de un buen plantes de dibujos de Velázquez (solo 9), de Murillo y otros. Se detuvo en diferencia el dibujo boceto que era como se consideraba al mismo y el dibujo como obra definitiva. En suma, dibujo como idea germinal, más que realización en la primera consideración y obra de realización plena, en la segunda. Una colección qué y para qué fueron sus preguntas para dar sentido a las colecciones de los museos, recordando las compras que el Reina Sofía hace en ARCO. Las colecciones de los museos para qué sirven? se preguntó. Las colecciones de arte han de ir más allá de sí mismas, dijo.

            La segunda colección de fotografía extranjera contemporánea se debía a la falta de esta en las colecciones públicas españolas y había que cubrir este flanco, ya que en un futuro estas colecciones de Mapfre pueden acaban enriqueciendo las colecciones de los museos.

            Jesús Pedro Lorente, una comunicación muy singular: “Criticar a los museos”, nos introdujo en un aspecto fundamental de la critica, en este caso, la museología critica, institucional de los museos, como instrumentos educativos, donde se produce una enseñanza reflexiva. El silencio ayuda a gestar ideas después de la propia vida. Critica institucional que hace los conservadores, técnicos, comisarios, artistas, visitantes, de manera ordenada. Con paneles explicativos firmados que expongan las opiniones que pueden ser compartidas o no, para evitar la voz en off, anónima y omnisciente. Discursos plurales. Experiencias participativas en Canadá, en la Tate Gallery, en el MUPAM de Málaga. Esculturas de Rogelio Lopez Cuenca que sorprenden, provocan o epatan como falso mobiliario urbano, en idiomas varios. “Esto no es una esperanza, es un espectáculo”.

            En Colombia o Cartagena de Indias el museo ofrece pluralidad de discursos: ¿Cómo vencieron los españoles a los feroces indios?      

            Brane Kovic, directivo de AICA,  señaló en la mesa redonda moderada por M Teresa Méndez Baiges, los límites del coleccionismo de los museos y su exhibición tomando como referente los países del Este de Europa  y poniendo los casos de Eslovenia y Polonia. Señaló que los límites de la colección de un museo se encuentras siempre en el presupuesto y en la elección, cuando los equipos directivos de un museo se prolongan en exceso en ellos y condicionan las compras y adquisiciones a su gusto. En el caso de Polonia contó sobre una huelga de artistas polacos de cara a la política del general Jaruzelsky y como su gobierno tomó la determinación de comprar obra extranjera para molestar a los huelguistas.

            Desirée Orús, critica de arte de Zaragoza, expuso los ejemplos más cuajados de los museos de Pablo Serrano en la capital y de Salvador Victoria en Rubuelos de Mora (Teruel) para explicar el discurso crítico que  aunó sus colecciones y la programación expositiva que trata de ponerlos en contexto con sus colegas del momento.  Poner en valor los fondos de la pintora Juana Francés era uno de los objetivos futuros. Hizo un análisis sobre la colección Circa XX de Pilar Citoler, adquirida por el gobierno de Aragón, una colección sobre todo de papel, de la que particularmente le inrteresaba sobre todo la fotografía.

            Pedro Alberto Cruz Fernández, de AMUCA, señaló que él no veía más límites a las colecciones y su exhibición en un museo que la razón. Recordó que conservar, la necesidad de conservación de la obra era un hecho para dar sentido de continuidad y permanencia en nuestra vida- El  museo es asidero que nos hace creer en la estabilidad artística, sin olvida la parte estética que va con los gustos.  Conservar es acción humana, mientras que la naturaleza sigue sus ciclos. En el arte, la repetición con materiales metamorfoseados le apariencia distinta en el tiempo.

 “Hay anomalías de glamour en determinadas instituciones museísticas”, denunció. “El museo no debe ser un panteón de visitantes y tampoco le deseo un incendio, dijo con humor. El crítico de arte tiene que estar cera del museo para asesorar a políticos o técnicos y que no adquieran obras de arte hipervaloradas” concluyó.

            María Joao Fernandes, crítica de arte portuguesa, habló del museo imaginario de Marlraux, de la arqueología imaginaria, de los críticos de arte poetas como María Zambrano, Juan Manuel Bonet o Tomás Pareces y sus bellos textos que nos enseñan, subrayó los de la escritora malagueña María Zambrano.  “No concibo un crítico de arte que no sea poeta, dijo. también habló de la colección de los críticos de arte como la suya, que la había adquirido por donación con los artistas o galeristas, con los que había llevado a cabo un intercambio de textos.. “Todos podemos construirnos hoy un museo imaginario a través de Internet”, dijo en otro momento.

            Su ponencia de la mañana más prolongada ha sido una exposición amplia sobre su colección y la exposición que la Gulbenkian hizo en París sobre Pintores poetas, de los que Portugal ofrece un buen plantel y su colección especialmente. La poesía como pintura, la pintura como poesía, al decir de Horacio: Ut pictura poesis

            Su elogio de la filósofa y poeta malagueña María Zambrano ha sido continua, citando sus dos grandes libros, no por extensión sino por intensidad y sabiduría: Claros del bosque, Lugares de la pintura. María Joao propuso un congreso sobre esta poeta, gran teórica del arte.

            Emilia de Dios Montoto nos habló de Eduardo Lourenço, un gran ensayista, un teórico portugués del arte, que en su “espejo imaginario” advierte de que la critica muere a manos de sus propios defectos. La verdad de la obra de arte está en la obra misma. Se trata de comprender, de entrever. El critico distingue mejor que otro. Habló de la critica como creación literaria, artística. Toda crítica es una creación de segundo rango, al menos en el tiempo, necesita de la materialidad de la obra o de una abstracción de un sueño. La vida moderna necesita conciencia critica. Azorín: “No pasa nada en una vida que no hay inteligencia ni bondad”. Llamaos Saudade  a ese sentimiento de arder en el tiempo sin consumirnos, señaló la comunicante, refiriéndose al sentimiento del alma portuguesa. Emilio ha pedido que AECA proponga a Eduardo Lourenço como candidato a premio Principe de Asturias. Es nonagenario.

            Leticia Izquierdo Díaz ha hablado de la crítica ante los performance, performance, modalidad de espectáculo teatral, no ficticia sino real.  Marina Abramovich (cuchillos): estructura mental efímera. Su cronología data desde

1909. Autolesión con frecuencia para dar cuenta del sufrimiento y como impacto, dentro de cierta cultura religiosa, en retroceso. Performance ante los tabues de género, ataques a la mujer en México, ante el horror en Guatemala... la artista hace una contracirugía con muecas, marcas tipo reses. La performance produce rechazo, admiración, curiosidad. Entró en festivales y museos en los 70. Las performances feministas muy toleradas y vistas, las autolesiones no tanto… Mientras no haya lesiones a terceros, se permiten.  La crítica de arte ha de repensar si es compatible con las leyes o no. Conclusión. La renovación de la crítica del arte es crucial para la renovación de la artes visuales, y en este caso concreto para la performance.

            Ignacio Asenjo Fdez, profesor de la Facultad de B. A. de la Complutense. -   La complejidad de la obra de arte requiere que la crítica esté atenta a toda esa complejidad que conlleva. Hay una interconectividad  de elementos a los que hay que atender.  la complejidad de las prácticas artísticas contemporáneas en la intersección con otras disciplinas, es un valor que permite nuevos descubrimientos. Se ha dicho que arte aquello que se propone aquel lo como tal. Hoy la obra de arte es potente de pensamiento y de objetos visuales.

            La obra de arte tiene fundamentos filosóficos, religiosos, estéticos y el critico tiene que tratar de desvelarlas y analizarlas. Es la lateralidad de que habla Román de la Calle. miembro de AECA. Hay que detectar las interconexiones de los elementos de la obra de arte, su complejidad de detalles y de dinámica. La critica de arte ha de estar presente en todos los campos del conocimiento y ha de ser integradora. 

                En suma la crítica de arte estará siempre en crisis y en renovación, habrá de adaptarse a las demandas del arte en cada momento.

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