Satoru Yamada - AECA

Juan Pedro es un fotógrafo y aficionado de la cultura japonesa. Alguna parte de su técnica proviene del estudio de la cultura japonesa. De manera autodidacta investigó las obras del fotógrafo japonés como Daidō Morimichi, pero lo que me interesa de su arte es la influencia del cine clásico japonés, de Ozu Yasujirō y sobre todo, Mizoguchi Kenji.

       El fotógrafo español me comenta,

     “Siento “el tempo interno” al ver la película clásica japonesa. El cine japonés de aquella época me envuelve de una manera especial (…), además me siento muy identificado con los códigos éticos y morales que tratan estos directores”

     Del tempo interno, me dice que en la película del cine clásico japonés, hay un corriente de tiempo distinto al mundo real, muy subjetivo. Sobre todo la película de Mizgoguchi tiene el carácter peculiar de Emakimono, narrativa ilustrada en pergamino en forma horizontal. Los lectores leen el pergamino, desenrollando un pergamino con una mano y enrollándolo con la otra al mismo tiempo, leyendro de derecha a izquierda. Concluyentemente los lectores lo leen con su propio ritmo y con su propio sentimiento. Pueden crear el mundo propio a través de la lectura.  

 

     Mizoughi introdujo esta manera de lectura en la peícula. Por ejemplo en la obra de “Gion no shimai (Hermanas de Gion)”, hay una escena de “pergamino”. Una chica está en el hospital. Una enfermera le lleva a cuesta al dormitorio de los hospitalizados. La hermana de la chica les acompaña a este cuarto. Mientras la cámara capta esta imagen desde un punto fijo, sólo su ángulo se mueve para captar el movimiento de los personajes horizontalmente. Se convierte la cámara en nuestros ojos como si estuviéramos en la película. Somos los observadores del asunto. Capta el movimiento de los personajes sólo con un plano, por consiguiente pierde un poco velocidad de la narración, pero otra parte nos pone nervioso como si estuviera haciendo voyerismo. Lógicamente para crear la película así sin perder la estética, el director tiene que tener el buen guión y  los actores tienen que actuar bien. Pero Mizoguchi lo consiguió en cada obra. Así produjo la sensación de la propia velocidad de las películas. La ubicación de la cámara de Juan Pedro me inspira me inspira los ojos de Mizuguchi, observador en flagrante.

     Pero desde otro punto de vista también Juan Pedro tomó las películas como referencia para sacar las fotos. En las películas de Mizuguchi, cuando llega a la escena importante para decidir el rumbo de la historia, la cámara empieza a jugar la imagen entre desenfoque y enfoque. En una escena de ¨La calle de la vergüenza¨, una prostituta, preocupándose por su propio futuro, decide timar a un cliente su dinero. Cuando le cuenta la historia inventada, la cámarada de repente sólo enfoca a dos personajes y el último plano queda desenfocada. Este juego sirve mucho a los espectadores para concentrar en el acto importante que decida la la narración, porque no se ve otras cosas en la escena.  Y el último plano produce el aire místeica insinuante. Así en cada obra, hay una escena ¨clave¨ de la historia. Juan Pedro me comentó que siempre quería captar el aire existente entre objeto y su cámara. Gracias a Mizoguchi, ha aprendido que el aire ambiguo puede contar algo. 

       En realidad, si hablo de la estética de Mizoguchi, necesitaré muchos fólios, por eso ya hablaré del arte de Juan Pedro. Tiene muchas series de las obra, pero en esta ocasión, quiero mencionar dos series; la serie del membrillo y la del pueblo casi abandonado de daguerrotipo.

       La primera serie trata del membrillo podrido. Primero recoge los membrillos podridos y sacó una foto a cada fruta, pero no de estilo de cezánne. Enfoca la superficie de frutas tal como podemos observar la nervadura de la fruta, pero el fondo está desenfocado. No saca al membrillo no cerca, ni lejos. Mantiene la distancia adecuada para contemplar el membrillo como observador. Al mismo tiempo, el humo surgido en el fondo, en realidad el efecto del revelador, da la sensación mística al objeto. Así contemplamos la dignidad de la muerte en la obra en su obra.

         La segunda serie es daguerrotipo que trata la imagen del pueblo casi muerta. No capta sólo la imagen de objeto como iglesia, sino también el aire que existe entre el objeto y los espectadores. Este aire produce el efecto místico como la escena ¨clave¨ de la película de Mizougchi.

     En el mundo cinematográfico español, Víctor Érice lleva la influencia de Mizoguchi, pero a pesar del mundo distinto, he encontrado otro heredero de la estética del famoso director japonés.

 

VISITAS AECA

1822291
Hoy
Ayer
Esta semana
Última semana
Este mes
El pasado mes
Total
226
930
7432
1794770
29015
39990
1822291
DMC Firewall is a Joomla Security extension!