Por Jesús Cobo - AECA

La moda informalista —que, afortunadamente, duró poco— tuvo en el arte español efectos benéficos. Significó lo mismo que la dinamita para ciertas puertas que no se pueden abrir: logró encontrar salidas. Lo mejor del informalismo no fue lo que él mismo hizo sino lo que permitió.

En 1960 pintó Rafael Canogar su gran Toledo informalista, que se muestra en el museo de arte abstracto español de Cuenca. Tenía el pintor veinticuatro años y un formidable talento expresivo. Este gran buscador de equilibrios ha ejercitado desde su juventud una práctica inteligente del arte. Al buscar el equilibrio estético —la estabilidad— de una concepción artística hay muchas veces que desequilibrar lo que sólo en apariencia esta- ba equilibrado. Esta labor se debe más a la inteligencia creadora que a la imaginación, que siempre es anterior a este proceso. No basta con innovar: un creador es mucho más que un innovador. Éste, puede serlo sin salir del ámbito de lo estrictamente combinatorio; el creador es siempre más: por supuesto que innova, pero, además, descubre.

La obra, a mi entender, ha envejecido muy poco; más bien, nada, lo que resulta extraño teniendo en cuenta su decidida filiación de escuela. Extraño y gratificante: su aportación ideológica y morfológica a la iconografía mítica de Toledo sigue siendo valiosa. Canogar no hizo su Toledo para que gustase; tampoco, creo, para sorprender con él y es posible que ni siquiera para provocar. De acuerdo con los postulados de su estética de entonces, el pintor quiso ensayar una propuesta de explicación global del mito toledano. La obra no admite la proposición “así es Toledo”, pero sí, desde luego, esta otra: “esto es Toledo”. Canogar no parecía interesado en saber “cómo es Toledo”, sino, más bien, pretendía dar respuesta a tres preguntas sustanciales: “¿qué es Toledo?”, “¿cuál es su realidad?”, “¿cuál es su esencia?” Estamos, pues, ante la representación de una metáfora, que admite muchos grados de discrepancia y complacencia; pero, en cualquier caso, el ensayo del pintor se ha realizado con éxito.

Rafael Canogar, Toledo, 1960, Fundación Juan March, Cuenca

Al tratarse de una obra informalista, cualquier alusión a un parecido formal o a una evocación de formas está fuera de lugar; hay que buscar únicamente sugerencias y estímulos. Las referencias son mínimas y nada rigurosas: ¿la torre de la catedral, el alcázar? Estamos ante un Toledo impetuoso, en clara alusión geológica, pero tambien astronómica. La obra expresa muy bien el juvenil vulcanismo de su autor, que estaba ya presintiendo dramáticas concreciones plásticas. El Toledo de Canogar parece una entidad sideral, independiente y liberada de todo, incluso de su forma. El gran acierto del pintor —y, posiblemente, el mayor logro de la obra— fue conseguir esa impresión, rotunda y clara, de unidad y de unicidad, que hace posible que ese aparejo informal pueda ser adecuado a Toledo y nos resulte difícil —a pesar de su extremada generalidad abstracta— ponerlo en relación con otras ciudades. Lo que un contemplador atento debe buscar aquí no es parecido ni verosimilitud; lo importante de esta obra es la grandeza y la finura de la intuición, y la valentía expresiva. Un Toledo poético, pura metáfora representada.

Nos enfrentamos a un caos germinal y expansivo, pero en el que ya subyace un orden. La roca y la ciudad están integradas, forman una sola entidad: el ser de la ciudad, su esencia, coincide con el del peñón; no es derivado sino consustancial. Esta condición nos permite ir más lejos: el destino de Toledo coincide con el de su peña; no habrá ciudad si no hay roca. No es un destino histórico, sino, más bien, cósmico. El mito tiene otra dimensión: se están rozando realidades absolutas. El pintor ha prescindido de prejuicios históricos y culturales y ha orillado todo lo que en el mito resulta prestigioso. Sólo le importa la energía interna, la explosión de belleza que es Toledo. Ha rechazado al tiempo y ha dado a la representación metafórica de la ciudad una instantaneidad permanente; lo que equivale a una intemporalidad espléndida.

VISITAS AECA

2776329
Hoy
Ayer
Esta semana
Última semana
Este mes
El pasado mes
Total
135
1454
4135
2752869
28748
48007
2776329
Our website is protected by DMC Firewall!